Por: Juan Hernández Machado, Premio Nacional de
Filatelia y Presidente del Círculo Filatélico del Cerro
La solidaridad humana
es algo grandioso y se expresa en diversas formas. Bien conocida es la
colaboración que Cuba ha brindado y continúa brindando a muchos países amigos
con sus médicos, educadores, especialistas en deportes, constructores y otros profesionales.
Pero también a nuestro país se le ha ayudado y se le ayuda mucho desde todos
los confines del globo y en diferentes aspectos. Ese es el caso de la hermana
Namibia con la donación que hiciera, hace un tiempo, de importantes animales de
su fauna que no existían en nuestros zoológicos.
Y ahora que nuestra
televisión divulga una novela llamada Zoológico, donde entre la trama se
refleja ese acto de amistad y de solidaridad, y después del paso del huracán
Irma, que tantos destrozos causó, es bueno conocer que se adoptaron todas las
medidas posibles para proteger esos animales y también algo muy importante.
¿A qué nos referimos?
Bueno, sencillo. Y es
que la filatelia de Namibia nos permite tener en nuestra casa y a buen
resguardo todos esos animales que hoy prestigian nuestros zoológicos.
Diferentes variedades
de cebras fueron incluidas en la emisión de 1991 de cuatro sellos para correo
ordinario, mientras que el elefante africano (Loxodonta africana), junto el licaón (Lycaon
pictus) y al sitatunga (Tragelaphus spekii) fueron incluidos en
la emisión de 1993, también para correo ordinario y que consta de cuatro
valores.

Impresionante es el
rinoceronte negro (Diceros bicornis),
considerado el cuarto mamífero más grande de África, después del elefante
africano, su homólogo blanco y el hipopótamo. Ha sido muy perseguido y diezmado
por sus cuernos, valiosos en los países del Medio Oriente para la confección de
dagas ceremoniales y en diferentes países asiáticos para la confección de
medicinas tradicionales. Por eso a partir de los años 60 comenzó su protección,
prohibiéndose su caza y el comercio de sus cuernos.

Solo nos queda
agradecer a los hermanos de Namibia, no solo por la valiosa donación que nos
hicieran y que nos permiten conocer mejor su fauna, sino también por incluir
esos animales en sus emisiones postales y de esa forma, para los que no tengan
la posibilidad de visitar ese país y verlos convivir libremente, o no puedan
acudir a los zoológicos donde los mismos se encuentran, puedan atesorarlos,
cuidarlos y admirarlos en su propia casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario